Nadina
Se fue, Eros salió a verse con esa pelirroja, ¡me dejó sola y se fue con ella! Continué pintando, tenía unas ganas enormes de llorar.
—¿Ese cuadro se llamará masacre en el apartamento Kozlova?
—¡No estoy para bromas Fernanda!
—¿Fernanda? —Se puso las manos en la cintura y comenzó a taconear. Lancé el pincel al balde que tenía con agua para que no se endureciera y la miré a los ojos—. A la sala jovencita.
—Ya estoy bastante grandecita…
—¡Me importan la reverenda M!, tú y yo tenemos una co