Nyssa soltó una risa sarcástica.
—Elion, escucha bien: en esta vida jamás volveré contigo. Sácate esa idea de la cabeza.
Y, sin esperar respuesta alguna, colgó la llamada.
Elion volvió a marcarle, pero Nyssa lo bloqueó sin dudarlo dos veces.
Poco después, Kaelan también me llamó. Debía de haber llegado a casa y se dio cuenta de que yo me había mudado.
No contesté.
Entonces comenzó a enviarme mensajes uno tras otro.
—¿A dónde te fuiste? ¿Por qué no me dijiste nada antes de irte? Estás aún débil,