El tiempo es fugaz. Habían pasado dos años en un abrir y cerrar de ojos y la familia Carter estaba celebrando el decimotercer cumpleaños de su hijo.
—No estoy usando eso. Es demasiado femenino e infantil —Owen arrugó la nariz y miró el cono de fiesta azul en las manos de Amelia.
Los ojos de Amelia se abrieron.
—¿Infantil? Chico... sólo tienes trece años. Eres un niño y esto es lo que usan los niños en sus cumpleaños. Mira a tus amigos poniéndose el sombrero. Se ven geniales —dijo, señalando a l