Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido de la puerta llamando la despertó de su delicioso descanso. Miró la hora, las diez de la mañana, se preguntó quién carajos vino a molestarla siendo que pasó el reporte de que estuvo haciendo horas extras nocturnas, las cuales se le permitían unas veinticuatro horas de descanso según el reglamento del Ejército de La Colonia.
Giró sobre s&







