Mundo ficciónIniciar sesión—Disculpe, señor —dijo Sans sin ponerse firme y sin usar el tono militar.
Ese muchacho estaba atentando contra su paciencia, decidió hacerse cargo de él. Levantó una mano y la apoyó en el hombro de su Cazadora.
—Puedes retirarte, Sonia —le dijo con serenidad, sin quitarle los ojos de encima a Sans.
—¡Capitán, sí, señor! —r







