56 - La culpa me domina.
Entendía perfectamente lo que Viktor intentaba hacernos entender. Él era su amigo, y así como la mía, también anhela lo mejor para su amigo.
— Creo que debemos hacer caso a las palabras de Viktor — apoyo, obteniendo la mirada de todos, puestas en mí —. Debemos ayudarlo. No sabemos qué fue lo que lo llevó a sufrir ese tipo de trastornos, pero tampoco podemos abandonarlos.
— Ella tiene razón — dice Arturo, tomando mi mano —. No puedo simplemente abandonarlo. Es mi hermano.
— Está bien, pero no