Mundo ficciónIniciar sesiónAlgunas horas antes
La noche cayó como una sentencia sin apelación. El cielo, cargado de nubes pesadas, parecía aplastar la ciudad con su peso. Las luces de los postes y de los letreros parpadeaban como ojos cansados, indiferentes a las tragedias que se desarrollaban entre callejones y avenidas.
Y allí, perdido entre las sombras y la prisa apática d







