Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había devorado la ciudad como un depredador silencioso. En el cielo, ninguna estrella se atrevía a brillar. Las sirenas de la ambulancia cortaban el aire pesado, llevando consigo la banda sonora de la desesperación. Dentro de la ambulancia, los paramédicos lucharon contra el tiempo y contra la muerte.
—¡Presión 60 sobre 40! ¡La







