El avión aterrizó cuando el sol comenzaba a esconderse detrás de las montañas. Erick miró por la ventanilla, las luces de la pista reflejándose en sus ojos cansados. El viaje a Suiza había sido un éxito. Tenía las pruebas. Tenía la verdad. Pero la verdad pesaba más de lo que imaginaba. Cada documento en su maletín era una bomba de tiempo, y él no sabía cuándo iba a explotar.
El chofer lo esperaba en la terminal. Subió al auto sin decir una palabra. Se recostó en el asiento trasero, cerró los oj