CAPITULO 8
Retractarme ahora de lo que había dicho en el fondo del autobús era completamente imposible, las cartas ya estaban sobre la mesa. Lo tengo exactamente frente a mí, acortando cualquier distancia prudente. Estando a su lado, en esa atmósfera tan densa y misteriosa, ni siquiera sentí la noción del tiempo; es una sensación extraña, porque cuando estás con él parece que el tiempo pasara de forma sumamente rápida, como un chasquido repentino que te hace reaccionar de golpe y ni siquiera recuerdas en q