—¡Los encontré!
Ambos nos sobresaltamos cuando vemos a Skay, nos mira de forma interrogatoria al ver que estábamos demasiado cerca, empujé a su hermano para salir de mi situación. Estuve a punto de caer en sus juegos, pero su hermana me ha salvado de meter la pata.
—¿Qué hacían ahí arriba eh?
—Nada que te importe a ti —dijo Damián molesto —No hemos terminado de hablar.
—Para mi si. —dije tajante —Porque no vuelves con esa loba. Se ve a leguas que tienes preferencias por las putas como ella o su