El Precio de la Libertad
La joven estaba tan asustada que no sabía a dónde ir, su corazón latía frenéticamente, ella solo deseaba encontrarse sana y salva pero siempre lejos de ese hombre que nada bueno le traería.
De un momento a otro chocó con un cuerpo duro; sintió terror, ni siquiera quiso elevar la cabeza y cuando lo hizo descubrió a una mujer.
—Linda, ¿te encuentras bien? —quiso saber la mujer, inquieta al verla desorientada.
—Yo... Estoy bien.
Incluso después de recibir esa respuest