—¿Esposa?— Aida no se esperaba eso, ella juraba que Fabrizio sí había firmado el divorcio y que era un hombre libre
—¡Lo que escuchaste! Y te vuelvo a repetir, no quiero que vuelvas a hablar mal de mi esposa, a Channel la respetas, y volviendo al tema del bebé, si es mío, te aseguro que no le va a faltar nada, ahora por favor vete, porque no te voy a perdonar el hecho de que le hayas dicho a Channel que nos habíamos comprometido.
Sabes perfectamente, que no te amo, y nunca te he amado, solo fue