—¿Queeeeè?— Emma siente su sangre, hervir —ahora si te voy a dar una buena golpiza por golfa y mentirosa— Emma se acerca a pasos firmes para golpearla, pero Madelaine se esconde detrás de Fabrizio.
Fabrizio Hoffman, agarra a Emma. —¡Ya basta Emma!— alza la voz Fabrizio —estoy cansado, tengo mucho trabajo, y lo único que quiero es tener paz, ¿¡Pueden por favor!? Y tú Channel— le señala Fabrizio —¡Debes estar en casa! ¡Debes cuidar de nuestros hijos!
—¡No soy una puta inconsciente! Sé perfectame