Capítulo 88. La Promesa Cumplida.
**Alejandro**
El aire de Medellín tenía ese espesor dulce que solo aparece después de una tormenta. El sol de las cinco de la tarde se filtraba entre las montañas, dibujando líneas doradas sobre los edificios del centro. Valentina apretaba mi mano mientras caminábamos hacia el Teatro Carlos Vieco. Habíamos subido a pie, como ella quería, entre vendedores de café, parejas abrazadas y jóvenes con libros bajo el brazo.
—No puedo creer que estemos aquí —dijo en voz baja, emocionada.
—Yo sí. Lo prom