Capítulo 136. La Casa que Somos.
**Valentina**
El reloj marcaba las 7:42 a.m. cuando Alma volvió a pegarse a mi pecho para dormirse después de su toma. Tenía los ojos entreabiertos, como si aún dudara entre quedarse en este mundo o regresar a ese lugar tibio del que llegó hace un par de semanas. Su olor, a leche y a cielo, me cubría como un manto invisible.
Desde el rincón del sofá, vi a Iris correr por la casa con una corona de papel brillante y una capa hecha con uno de mis pañuelos. Gritaba algo sobre dragones y pasteles má