"¿En qué carajo estabas pensando?", gritó Colton, golpeando la puerta detrás de él. Sus bíceps musculosos se doblaron sobre su pecho, con los ojos oscuros viendo su cuerpo cansado.
"Yo... Tenía que salir de ahí", suspiró. Su cabeza había empezado a palpitar, la habitación le daba vueltas. "No me siento bien".
Sus brazos la recogieron, con la cara puesta en su suave camisa. Gimió, con el aroma de su colonia impregnando sus sentidos. Ella ya estaba mojada y él no había hecho nada.
"No gimas