Kate despertó con un dolor de cabeza leve. En realidad era tolerable, teniendo en cuenta la cantidad de alcohol había tomado la noche anterior. Bostezando suavemente, se recordó para agradecerle a Colton. La aspirina, sus brazos tatuados abrazándola durante la noche, la forma en que él hizo temblar su cuerpo cuando ella se vino. Ella no tenía ninguna duda de que todo se combinó para luchar contra su resaca habitual.
Sus ojos de color caramelo se movieron hasta donde Colton se había acostado la