LARS
—Te agradezco las veces que me hiciste reír, y en cómo me complacías en algunas cosas— dijo después de que mi mirada se oscureciera cuando oí que usaba para nuestra cita el vestido que este idiota le había regalado. El temblor de las manos de Martina sacudió la parte de atrás de mi espalda. Ya que aún se aferraba a mí.
Flashback.
—Está, por volver a acercarte a ella— le propiné un golpe en todo el labio—, y está, por maltratarla y por lastimarla —le di en toda la nariz y este cayó al suelo