MARTINA
Los días siguientes pasaron como un rayo, apenas noté como había pasado más de dos meses en este país y en la casa del que ahora es más que mi novio.
Me sentía plena al ver como estaba formando una familia, cosa que jamás tuve después de la muerte de mi madre. Y, en cambio, ahora, me sentía tan bien, que me asusta y me siento culpable por sentir esta desdicha que pienso que pronto se acabará.
Aquella mañana, la madre de Lars se comunicó conmigo y me pidió ver a Leo. Lars había ido a tra