LARS
¿Qué me pasaba? ¿Me estaba volviendo loco? Había dejado el trabajo, cancelé todas las reuniones y puse rumbo a mi casa. Estaba perdiendo la razón por una mujer que nunca debí de dejar que entrar en mi vida por pena.
Al llegar a casa, ellas estaban en el salón y se escuchaban risas provenientes de allí. Entendí que los primos de mi padre habían llegado.
—Lars— Axel me saluda y yo recibí sus saludos amablemente. Miré a los lados buscando a Martina, pero esta no estaba.
Saludé a mi otro primo