Todo desde aquel beso había sido extraño. Una cosa llamada posibilidad había aparecido.
Nos besamos.
No fue tierno. Fue áspero, lleno de cosas que quedaron sin decirse. Me dejó vulnerable, sonriendo como un idiota durante horas. Me dejó preguntándome si la forma en que Aldric había presionado sus labios contra los míos significaba algo más que un impulso momentáneo.
Luego mi estatus cambió.
Un nuevo uniforme, una línea diferente en los registros.
La academia se fijó en mí.
Personas que nunca me