El mundo de los vampiros se desplegó lentamente, como una historia a la que no le importaba si yo estaba preparado para leerla o no.
La mañana no llegaba aquí de la misma forma que en la academia. No había un sol arañando el cielo para abrirse paso, ni una luz intensa obligándote a despertar. En su lugar, el cielo violeta se suavizaba hacia tonalidades más profundas, como si la noche simplemente cambiara de opinión sobre cuánta oscuridad quería conservar.
Me desperté sobre sábanas de seda que n