41. Ya no me importa qué piensen de mí.
Todo salió a la perfección. Le mandamos el anónimo a Erik y él enloqueció. Además que hice muy buena actuación. Sabía que la idea era magnífica en cuanto la escuché, al fin y al cabo, Bridgit no es tan tonta como pensé.
Erik decidió atacar desde ya para no arruinar mi cumpleaños. Hemos ideado un plan para acabar a esos desgraciados de una vez por todas y que ya no hallan más cabos sueltos.
Pero ahora me estoy dirigiendo en la camioneta de Erik hacia la casa de Tania. Hemos decidido explicarle e