CAPITULO 25. IRÁ
Miguel
Aprieto mis manos conteniendo la ira, porque la verdad, es que no ha sido fácil contener todas las todas las emociones que brotan en todo mi cuerpo y asumir su engaño fue una de las cosas más duras que hecho en la vida y hacer de cuenta como si no me hubiera engañado fué mucho más duro de lo que pudiera imaginar, mientras me retuerzo de coraje, pero no puedo perder la compostura porque podría perderla.
-Cariño no voy a negar que si me dolió muchísimo lo que me hiciste, porque si me d