Tenía la sonrisa más hermosa del mundo, con unos hoyuelos tan sexys y de repente la fantasía se rompió cuando vi sus colmillos sobresalir ligeramente de entre toda su blanca dentadura. No quería ser grosera así que solo desvié la mirada.
-Oye Honey, iremos primero por el Rey Alfa. Adelantense. - La voz de Aldrich fue llana, casi ensayada; no regrese la vista al frente. Simplemente me di la vuelta. -¡Espera!, ¿de donde sacaste ese vestido?. -
Mire sobre mi hombro y los noté nerviosos; pero el ho