Mundo ficciónIniciar sesiónTodo el tiempo en el que el sacerdote estuvo hablando sobre el perdón e incluso cuando tuve que despedirme de mi padre, fue como si estuviera en modo zombie, no sentía, no escuchaba, en mi mente solo pasaban todos los momentos que viví a su lado. Por lo que cuando mi padre ya estaba sepultado, lo único que quería era llegar a casa, hacerme un ovillo y llorar en silencio.







