Mundo ficciónIniciar sesiónMi cabeza no deja de dar vueltas al asunto, después de una charla intensa con mi tío y de haber aceptado una nueva cita con Lenin mañana por la mañana para aceptar el cargo como su asistente y de poder dejar en claro algunas cosas, llegué a casa y lo primero que hice fue encerrarme en mi habitación y llorar en silencio.
Basándome en las palabras de







