20 de marzo 1742
La situación de Berry es cada vez más crítica. El sorbo de poción que le quedaba le ha servido para mantenerse en pie unas pocas horas. El sol en ese lugar sigue alto en el cielo y quemando sus cabezas con ahínco.
Arden, Cooke, Selwyn y todos los demás marinos llevan esas mismas horas debatiendo si hacer esa fusión es una buena idea.
—A ver, creo que al final la decisión es mía —interviene Berry con el ceño fruncido.
—Ajá ¿y dónde encontrarás a alguien dispuesto a aceptar eso?