19 de marzo de 1742
Catherine se observa una vez más en el pomposo vestido azul claro que lleva puesto. Se ve tan diferente que no puede reconocerse. Su cabello ya no es rojizo, ahora es de un castaño oscuro; el color le endurece un poco las facciones, pero no ha dejado de verse hermosa.
Andrew le consiguió unos guantes de seda blancos para cubrir sus tatuajes, si no, podrían reconocerla de todas formas.
Se siente un poco ridícula y fuera de lugar. Si sus hombres la vieran así, se reirían de el