22 de octubre de 1741
El comodoro no se puede creer la desgraciada suerte que tiene Catherine Riley. Ni bien llegan a la playa y ella se zambulle en el agua unos minutos, un par de velas negras se divisan a la distancia. Para su mala suerte conoce ese navío muy bien, lo ha estado siguiendo desde que se volvió comodoro hace un par de meses, y es que, a sus escasos veinticinco años, ya es todo un militar reconocido por el reino de Regoria y Queen Bay. Andrew es el primero de su generación en lleg