—“Buenos días.”— saludé a Millicent al entrar al laboratorioquímico. Esto era un primero—ver su rostro tan temprano. Me dirigí a mi oficina y guardé mi teléfono y efectos personales enel cajón.
—“Hola, Robin.”—gorjeó ella. Debe de estar de buen humor. —“Imaginé lo incómodo que fue la última vez en Home McCullen, me gustaría disculparme por mi comportamiento.”
¿Oh?
Esto era inesperado. No sabía qué decir. Me quedé de pie en la puerta, sorprendida. No la había considerado del tipo de persona que