Capítulo 61

Seguíamos tumbados en la cama, empapada de sudor y fluidos. Leon no soltaba su abrazo. Yo tampoco lo soltaba. Mi pecho aún subía y bajaba mientras recuperaba el aliento, mientras los dedos de Leon jugaban con las puntas de mi cabello rizado.

—Ana —me llamó en voz baja.

—¿Hm?

—Tengo que decirte algo.

—¿Qué? —pregunté.

Leon soltó el abrazo. Se sentó en el borde de la cama, dándome la espalda. Vi las marcas de mis uñas en su espalda, las que le hice antes.

—Mi padre quiere que le dé un nieto, y ya
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP