XLIX. Emboscada
—¿Qué tienes para mí? Espero que hayas puesto de todo tu empeño —le dijo Julen al mismo policía de hacía dos días, el tal Nach.
—Investigué todo y no hay ninguna investigación abierta, en proceso o próxima a tu familia. Esas personas que te atacaron deben ser enemigos, no policías ni mucho menos detectives —explicó, dejando en silencio a Julen—. Piénsalo, nadie es tan estúpido como para meterse con alguien de tu familia, eso sería ponerse en bandeja de plata. Pero nunca sobran los idiotas que