LXIV. Protegida

No quise pensar demasiado en la actitud extraña de Niklas, así que le pedí a Sheyla que me ayudara a elegir un vestido para presentarme a la entrevista, pero todo lo que me pusiera no me gustaba ni me quedaba bien. Aún me veía muy delgada pese a que empezaba a comer más. Todo lo que me ponía me quedaba grande o mal, no me hacía sentir nada cómoda.

Viendo mi frustración, la Sra. Suzanne me dio un vestido verde que pertenecía a Freya y me aseguró que ella se lo había puesto una sola vez en su vid
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