Sin embargo, nunca le contó qué había vivido para terminar odiando tanto a los hombres.
Ese día, Susan tuvo que quedarse horas extras.
La conferencia de lanzamiento de nuevos diseños de Novak Group sería el próximo mes y Rachel era la responsable principal del proyecto. Como su asistente, Susan tenía que ayudarla con todo.
Alrededor de las cinco y media de la tarde, Tayler llamó de repente.
—Tengo que trabajar horas extras esta noche, así que me quedaré en la oficina— explicó Susan.
—Bueno… qué