El estrado de los jueces estalló en un verdadero un alboroto, con todo tipo de insultos volando por el aire. Lorenzo, con las manos detrás de la espalda, saltó directamente desde el ring hasta la mesa de los jueces, mirándolos desde arriba con gran desprecio.
—¿Están completamente seguros?
En un instante, el suelo bajo sus pies se hundió varios metros. Los jueces, que momentos antes estaban indignados, quedaron en absoluto en silencio, con el rostro desencajado. ¡Sintieron el fuerte aura asesina