—Señores, al principio fui vilmente engañada por la apariencia que tenía delante de mí —dijo Isabel con una expresión algo avergonzada, defendiendo su actual postura con razón.
—Inicialmente pensé que fue Lorenzo, pero luego fui a revisar las cámaras de vigilancia en el club Río del Alcázar y descubrí toda la verdad. Fui golpeada de forma por Ezequiel y llevada a la habitación, mientras que Lorenzo llegó justo a tiempo para salvarme. ¡Él está siendo injustamente acusado!
Isabel siempre había si