Los días siguientes fueron los más difíciles.
No por lo que pasó en ellos. Por lo que no pasó.
Valentino funcionaba en el modo específico de quien ha aprendido a dar espacio a alguien que lo necesita sin interpretarlo como rechazo, que era un aprendizaje que yo sabía que había costado y que valoraba sin ser capaz de decírselo en voz alta en este momento.
Los niños iban al colegio.
La fundación seguía operando porque tenía un equipo propio ahora y porque los procesos que Carolina había diseñado