Mundo ficciónIniciar sesiónRous durmió a Julieth arrullándola en su cuna. La enfermera ya se había retirado. En su rostro se podía apreciar el enojo que aún estaba sentido por dentro. De pronto llamaron a la puerta.
—¿Quién?
—Soy yo, Gabriel. —Ella lo mandó a pasar
—¿Cómo está tu bebé?
—Está bien, ya se tranquilizó y se quedó dormida.
—¿Puedo verla?
—Si claro. —Gabriel se acercó a la cuna, la vio dormida y pensó:
"Así que tu madre no perdió el embarazo."







