–¿De qué querías hablar?
–Bueno, yo… –titubeé bajando la mirada –. No sé cómo decirte esto, Aleks es que yo…
–Quieres terminar.
Cerré los ojos cuando escuché sus palabras, sentí la presión en mi pecho y el dolor en mi alma, me resistía las ganas de llorar.
–Si –murmuré.
–¿Puedo saber por qué?
–Pasaron muchas cosas y no puedo tener una relación contigo, no sería justo.
En serio lo intente, han pasado tres semanas desde que estamos viviendo en la casa de Sean, la clínica envió unas enferme