Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu piel es suave y tibia. Puedo sentirla antes de que un destello de luz llegue a mi, impidiéndome ver con claridad por un momento, la fuerza me abandona antes de que mi maldición me muestre un coche color negro, ahí estamos mi padre, mi madre y yo vamos camino a su ceremonia de reconocimiento.
Es el día en que murió mi madre.
Otro auto nos golpea, va un niño en el asiento trasero, no rebasa de los quince años, es de tez morena clara, un par de rizos caen por







