No mentía, sentía que las paredes poco a poco se volvían pequeñas y que me quedaría atrapada en ese lugar, comencé a hiperventilar y la respiración volvió a fallarme. Val me tomo del brazo y me llevo fuera del elevador en cuanto llegamos a nuestro destino, intente seguir caminando pero todo se estaba volviendo borroso.
—No yo... — Mi lengua se trababa
—¡Hannah! —Val estaba poniéndose muy ansioso pues ninguno de los dos sabia que me estaba pasando.
Con la fuerza que me quedaba llegamos has