Mario me acerco el brazo insinuando que me sujetara y así entráramos. Me quise negar una vez mas pero cuando estuvimos rodeados de su guardia el miedo me hizo tomarlo.
—Sabes nunca nos ha gustado que digan “No” —murmuro mientras caminábamos.
—Vaya que mala situación es una palabra que me encanta —me obligue a seguirle la platica aunque sentía que en el baño se me había perdido la lengua
—Pronto dejaras de ocuparla sin problema...
Entramos al lugar para encontrar un bar bastante lujoso. La