Capítulo 61: El ejército de óxido
El "Cementerio de Paco" hacía honor a su nombre. Era un terreno enorme de tierra y barro, rodeado por una valla de alambre rota. Dentro, cientos de vehículos viejos descansaban bajo la lluvia, esperando morir.
James Sterling bajó de su coche deportivo rojo y pisó un charco de aceite negro.
—¡Joder! —gritó, mirando sus zapatillas blancas de diseño—. ¡Mis Nike de edición limitada! Tío, este sitio es un asco. Huele a perro mojado y gasolina vieja.
—Bienvenido al m