Capítulo 16: Cicatrices compartidas
La tormenta había estallado con fuerza cuando Elena llegó a la mansión. Los truenos sacudían las ventanas, reflejando el caos que Damián debía estar sintiendo por dentro.
Elena subió directamente al despacho. La puerta estaba entreabierta.
Damián estaba allí, de pie frente al ventanal, mirando la lluvia caer sobre el jardín oscuro. En su mano sostenía un vaso de whisky, y sobre su escritorio estaba la botella medio vacía. La habitación estaba en penumbra, ilu