—Para serte sincero, Jordan, esto es el verdadero infierno —admitió con voz ronca, marcada por la fatiga—. El dolor, la impotencia... Pero luego pienso que pudo haber sido mucho peor. Si estoy vivo, supongo que la vida me está dando una segunda oportunidad. Debería empezar a valorarla más y enfocarme en las cosas positivas, en lugar de dejarme arrastrar por las adversidades y la amargura.
Jordan lo escuchó en silencio, sintiendo un nudo de orgullo por la resiliencia de su amigo. Le dio un par d