Al poco tiempo, habían regresado al interior de la clínica. Con la ayuda de Cassandra y de la enfermera de turno, Sebastian volvió a colocarse sobre la cama, acomodándose con lentitud y una mueca de dolor contenida. Una vez que la enfermera se retiró, Cassandra arrastró una silla y se sentó cerca de él. Fue entonces cuando Sebastian hizo contacto visual con ella de nuevo.
No habían dicho una sola palabra desde que estaban afuera en la banca, y ahora, al estar de vuelta entre esas cuatro parede