Juan Pablo se llenó de ira, su semblante se oscureció y sus manos se hicieron puño cuando escuchó hablar de la familia Miranda, recordó con un profundo rencor a la mujer que amó en el pasado.
Un amor tan egoísta y tan doloroso que ofrecía Rebeca Miranda, no se lo deseaba a nadie, ella es una mujer hermosa pero frívola y estaba de regreso.
-Mamá, no me importa quién se va o quién regrese a la ciudad.
-Hijo me estoy haciendo vieja, quiero conocer nietos. Sé que la amaste y donde hubo fuego, ceni