Baltazar y el resto de hombres iban en tres camionetas, completamente armados y dispuestos a asesinar. A media noche Elías, aprovechó que Paco y Erick despejaron la entrada y realizar la ronda nocturna, para dejar levemente abierta las enormes puertas de hierro de la entrada de la propiedad, luego abrió la puerta de madera elegante de la casa.
Entraron cinco hombres armados y al ver despejado hicieron la señal para que ingresaran los demás y rodearan la propiedad.
Estos hombres entraron sigil